Sissi Emperatriz, la esclava de su cabello

SISSI Y LOS CUIDADOS DE SU MELENA

¿Nos atrevemos a poner alguno a prueba?

 

Sissi es considerada una de las mujeres más bellas de la historia. Siendo consciente de ello, mantener y realzar su belleza fue una tarea ardua que ocupaba gran parte de su rutina diaria.

Se sometía a tratamientos estéticos diarios como baños en aceite, envolturas corporales de heno y utilizaba carísimas esencias, pero sin duda lo más controvertido de su figura fue su extrema delgadez.

Pero ¿Sabéis una cosa? De lo que realmente se sentía orgullosa Sissi no era de su cintura, su piel o su rostro, su verdadero orgullo era su melena y esa es la parte de la historia que os voy a contar hoy.

 

Maniquí de Sissi en su museo de Viena

 

Sus largos cabellos llegaron a los tobillos aunque
normalmente lo llevaba a la altura de las rodillas.

 

Imaginad una Sissi que daba tantos cuidados a su melena que su agenda se estructuraba en torno a ella, tanto es así que cualquier acto oficial se suspendía si ese día coincidía con su jornada de lavado y cepillado y eso que las apariciones públicas de Sissi con el cabello suelto eran en contadas ocasiones.
Pero claro, ella no era la que hacía todos estos tratamientos, por supuesto tenía una peluquera fiel, la reconocida, admirada y bien pagada, FANNY ANGERER

 

Imagen de la peluquera de Sissi

“Yo sólo quiero ser tu peluquera”. Se cuenta que fueron las primeras palabras
que Fanny pronunció al ver por primera vez a la emperatriz Sissi.

Franziska Angerer Feifalik era peluquera en el Burgtheater (Teatro de la Corte) de Viena. Fue en las obras de ese teatro donde la Emperatriz Sissi se fijó en los peinados llamativos que lucían las actrices, ya que los clásicos peinados de la corte eran poco modernos para su gusto, hizo llamar a Fanny y decidió contratarla en exclusiva para el resto de su vida.
Sissy la necesitaba continuamente a su lado tanto que llegó a nombrar a Hugo, el marido de Fanny, mariscal de viaje para que no hubiera ningún problema en llevar a su peluquera allá donde la emperatriz viajara y poder estar siempre perfecta.

 

LOS CUIDADOS ¿Nos atrevemos a poner alguno a prueba?

¿CUÁNTO TARDAS EN CEPILLARTE?

Museo de Sissi Emperatriz

 

Sissi dedicaba unas de 3 horas diarias al cuidado de su pelo y eso que solo lo lavaba cada tres semanas con una mezcla de huevo y coñac.

Fanny la peinaba siempre con unos guantes blancos puestos sobre una sábana también blanca, para poder tener totalmente controlado el pelo que se le caía.

Sisi se enfadaba tanto si caían más cabellos de lo normal que Fanny se inventó un truco para hacerle creer que eso no pasaba.
Si algún pelo caía lo pegaba discretamente en una cinta adhesiva que llevaba debajo del delantal y así al terminar el cepillado, le mostraba a la emperatriz el cepillo limpio.

LLEGÓ EL DÍA DEL LAVADO

 

Peinado trenzado en forma de corona- Sissi

 

Cada 2 o 3 semanas llegaba el día del lavado y sí, habéis leído bien, necesitaba ¡Un día entero! Ya que era todo un rito extremadamente meticuloso. ¿Os cuento sus pasos?

PASO 1. LA MASCARILLA PRE-LAVADO: Cubir la melena entera con una mezcla de huevo y coñac y mantenerla por unas horas.

PASO 2. EL LAVADO: Se retiraba cuidadosamente la “mascarilla” con jabones y esencias, tanto olorosas como hidratantes.

PASO 3. EL SECADO: Primero se retiraba la humedad con varias toallas y después junto al fuego llegaban las horas de cepillado hasta que estuviera totalmente seco.

LOS PEINADOS

Su melena pesaba tanto que le producía dolor de cabeza y en muchas ocasiones tenía que permanecer horas en su habitación con el pelo sujeto con cintas a la cabecera de la cama. Así reducía su peso y alivianaba su cabeza.

 

Y aquí no acaba todo, toca la hora de esos peinados hiper sofisticados. Tras rizar la cabelleza empezaba el proceso de trenzado para componer sus famosas coronas que tan de moda se pusieron en las cortes europeas de la segunda mitad del siglo XIX.
Seguro que recordáis el peinado que aparece en el cuadro de Franz Xaver Winterhalter con su tocado de estrellas.

Sissi Emperatriz con tocado de estrellas

Sissy recibió como regalo de boda esta diadema estrellada.

Cada estrella tenía 3,5 cm de altura y estaban decoradas con incrustaciones de diamantes Algunas de las estrellas se las regaló a sus damas de compañía que en la actualidad están en manos de sus descendientes.

 

HOY TOCA TINTE

Aunque Sissi era rubia prefería teñir su melena de un tono más castaño para que así resaltasen mucho más las joyas, tocados y flores que adornaban sus peinados.

 

¿Qué os parece? Y eso que solo hemos tocado su rutina capilar, que es una pequeña parte de sus rituales de belleza.

También era obsesiva con su piel, su rostro y lo más conocido de la Emperatriz, su extrema delgadez lograda a base de las dietas más restrictivas y horas y horas de ejercicio físico.

Llegó a ser un “Icono Beauty”, de eso no cabe duda, pero ¿A que precio?

 

 


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