Los Mouches o lunares falsos: Historia del maquillaje

 

Seguro que mucha gente cuando piensa en lunares falsos (los denominados Mouches) imagina a esa maravillosa María Antonieta ataviada con vestidos de volantes. En la actualidad no hay lunar mas sexy que el de Cindy Crawford.

Pero la historia de los Mouches es muy interesante, y se aleja bastante de su concepción sexy actual.

Las primeras evidencias vienen de mano de la mujer romana. Estas aplicaban lo que se conoce como “esplenio” para cubrir las imperfecciones del rostro.

Sin embargo es a finales del siglo XVI cuando la moda de usar lunares se hace realmente popular. Junto a las habituales pastas y pociones blanqueadoras que servían para disimular la pigmentación irregular de la piel las mujeres empiezan a utilizar estas pequeñas piezas negras para cubrir las cicatrices y las marcas de viruela.

historia de los lunares

Estas piezas negras, conocidas como Mouches o lunares falsos se fabricaban de seda, satén o tafetán y se cortaban con variedad de formas (corazones, círculos, triángulos….) y tienen una razón muy específica para hacerse tan populares: LA VIRUELA.

Los estragos de la viruela hizo que gran parte de la población quedaran con muchas cicatrices y póstulas que no se cubrían unicamente con empolvarse el rostro y utilizar lunares postizos  fue la mejor forma que encontraron de “corregir” sus imperfecciones.

lunares historia
Tras este uso de corrector la moda de usar lunares no desaparece y toma nuevos significados y simbolismos. Aparece el lenguaje de los lunares de quita y pon. Usados en lugares y posiciones específicas significaban algo que todo el mundo conocía bien:


– Lunar en la mejilla derecha: Casada
– En la mejilla izquierda: Comprometida
– Colocado en la boca: Buscando pareja
– Lunar colocado en la esquina del ojo: Amante
– En el siglo XVIII los mouches de Inglaterra adquirieron un significado político en los que los partidarios de uno u otro bando se distinguían por donde llevaban los lunares


 

En 1719, Henri Misson, un francés que escribió sobre sus viajes por Inglaterra comentó sobre las mujeres inglesas:

El uso de parches no es desconocido para las damas francesas, pero quien las usa debe ser joven y atractivo.
En Inglaterra, todas las personas, tanto jóvenes guapos como viejos y feos son enlunados. He llegado a contar cincuenta en un rostro hasta cincuenta lunares y en caras arrugadas incluso setenta mouches que hacen a la mujer cara de vieja bruja.

Libro de Misson


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