María Blanchard, la artista que persiguió mediante sus obras la belleza que ella no podía poseer.

Hoy es martes y eso significa que toca dar a conocer a una mujer extraordinaria. Os presento a

María Blanchard.

 

María Blanchard nace en Santander en 1881 dentro de una fanilia acomodada y de un gran nivel intelectual.

Desde que era niña sufrió duras burlas de niños y no tan niños por su físico. María padecía de una lesión congénita por culpa de una caída que tuvo su madre pocos días antes de dar a luz. Esta lesión le produjo una joroba de la cual la gente hablaba con tal desprecio que incluso tenía que oir comentarios como que daba asco y arcadas mirarla. Imaginad como esto marcó su vida, llegando a tal punto que esta artista tan poco conocida es llamada, la artista que persiguió mediante sus obras la belleza que ella no podría poseer jamás.

 

María Blanchard

 

Cuando era todavía una niña empezó su interés por la pintura, gusto en el que su padre la apoyó buscando maestros y material para que ella pudiera desarrollar su pasión. Pronto llegaron los premios y se translada a vivir a París donde conocería a grandes genios como Juan Gris, Pablo Picasso, Anglada Camarasa o el poeta Gerardo Diego.

 

María Blanchard 2
María Blanchard se convirtió así en una de las artistas españolas mas importantes de la historia y también consiguió ese anelo que siempre buscó. Esa belleza tan deseada no apareció en su cuerpo, pero sin en sus obras pictóricas. Durante mucho tiempo exploró el mundo del cubismo pero terminó abandonándolo para crear una pintura más emotiva y tierna con la que podía expresar sus sentimientos y su belleza anhelada.

 

María Blanchar abanico

 

María Blanchard dice una de las frases más conmovedoras de la historia del arte:

“Cambiaría toda mi obra por un poco de belleza”.

De una sensibilidad artística prácticamente poética, consiguió llegar a tal maestría que transmitió con los personajes de sus lienzos la amargura, la soledad y el dolor que la acompañaron durante su vida.
Abandonó su físico de forma extrema: las gafas de cristales rotos y su vestido viejo y roñoso de enormes cuadros amarillos y verdes eran su indumentaria habitual, encontrar su propia belleza ya no le interesaba en absoluto, había llegado a comprender que eso no era lo importante.

Maria Blanchar cuadro

En abril de 1932 murió tras una larga enfermedad. Al discreto entierro acudieron familiares, un puñado de artistas entre los que estaba el escultor y pintor francés André Lhote y un número mayor de vagabundos a los que ella había ayudado.


Momento cotilla:

¿Su figura de sufrimiento y dolor no os quiere traer al recuerdo a otra gran pintora?
Frida Kahlo viene a vuestra mente ¿Verdad?

Pues tengo que contaros que María compartío piso en París con Diego Rivera, si sí, el marido de Frida Kahlo y dicen las malas lenguas ( que yo sepa solo son rumores) que María quedó locamente enamorada de él, pero esta vez Diego no le correspondió ( y no será porque Diego no correspondiera a toda aquella mujer que se cruzara en su camino).


¿Queréis conocer a otras mujeres maravillosas?

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